Negocios y finanzas

¿Cuánto cuesta cerrar una empresa?

Eduardo Mendoza

9 septiembre, 2020 | 5 mins

Cuando una personas abre una empresa lo hace con la ilusión de que crecerá; sin embargo, diversas circunstancias, como la actual crisis provocada por la pandemia pueden orillar a cerrarla, poniendo fin o pausa a un sueño. 

Desde que constituyes una empresa debes tener muy claro que es una apuesta, lo que significa que así como puede ser un éxito, también te puede ir mal. Obviamente, mientras más estudies el mercado y tomes las mejores decisiones, menos posibilidad de fracaso. 

Ten en cuenta que en México el 75 por ciento de las micro y pequeñas empresas cierran operaciones luego del segundo año de existencia, lo que significa que apenas 25 por ciento de ellas se mantiene. 

Ante este panorama debes tener en cuenta que cerrar una empresa también tiene costos, pero siempre dependerá del tamaño de la misma y el sector en el que se desenvuelve. 

Este el costo estimado de cerrar una empresa 

Como dijimos, es imposible dar un monto exacto de cuánto cuesta cerrar una empresas, no obstante, estimaciones de la Asociación de Emprendedores de México señalan que puede ser de aproximadamente 40 mil pesos. 

Atención, esto depende mucho del tamaño de la empresa, pues no lo mismo una con un par de trabajadores y menos de 10 proveedores, a una de 50 trabajadores que trabaja con el mismo número de compañías que le dan algún tipo de servicio. 

Asimismo, los plazos son muy distintos, pues mientras los trámites para abrir una empresa pueden quedar en un día, para cerrarla se pueden extender hasta dos años

Debido a los costos y los trámites que deben seguir para cerrar una empresa, muchas personas optan por el camino fácil, dado que se estima que  6 de cada 10 emprendedores que fracasan en México, no reportan el cierre de su compañía. 

Identifica el momento exacto de cerrar tu compañía 

Obviamente nadie quiere cerrar su empresa por falta de resultados; sin embargo, debes ser autocrítico y aceptar que tu compañía no saldrá del bache en el que se encuentra, esto con el objetivo de que tus pérdidas no sigan incrementando. 

Por ejemplo, si llevas tres meses o más con pérdidas y no hay expectativas o un plan sólido que permita pensar que la situación se va revertir, es probable que debas comenzar a plantearte la posibilidad de cerrar. 

Dar por liquidada la empresa te permitirá no sólo detener las pérdidas, sino que también detendrá las deudas con proveedores, acreedores y trabajadores. 

Otro factor que te puede llevar a tomar la determinación de cerrar el la falta de liquidez, pues sin efectivo es prácticamente imposible que hagas frente a las deudas. En muchas ocasiones puedes recurrir a deuda, pero si tu empresa no es lo suficientemente sólida, puede terminar con mayores problemas. 

Finalmente, hay circunstancias que pueden salir de tus manos, como por ejemplo la actual crisis provocada por la contingencia sanitaria, la cual ha cobrado la vida hasta el momento de varios miles de empresas y la pérdida de más de 800 mil empleos. 

¿Qué tengo que hacer para cerrar mi empresa?

Lo primero que se debe saber es que los pasos son diferentes para una persona física que para una sociedad, en este último caso los pasos a seguir son más complicados y por consiguiente, los costos aumentan. 

Persona física: 

Tras decidir cerrar, se deben liquidar todas las deudas pendientes, tanto con proveedores como con trabajadores y dirigirse al Sistema de Administración Tributaria y al Instituto Mexicano del Seguro Social para dejar de tener obligaciones fiscales y laborales.  

Lo anterior significa que los costos de cerrar sólo serán los adeudos que tengas, más los honorarios del gestor que te ayude con los trámites del cierre. 

Sociedad:

En este caso el grado de complejidad es mayor, y los costos dependen del tamaño de la empresa y sus deudas. Además, habrás de distinguir si el cierre es por problemas económicos o a un acuerdo entre socios. 

En el primer caso se debe presentar un concurso de acreedores voluntario, tras lo cual se dará una resolución para determinar tu responsabilidad. Bajo este supuesto, el costo de cierre será elevado porque deberás pagar tasas judiciales y servicios jurídicos. 

En el caso de que sea por acuerdo entre socios, hay dos caminos. El primero es la liquidación, donde habrá un acuerdo para dividirse las deudas y los activos sobrantes, dejando el balance de la empresa en cero.

La otra opción es la disolución. Aquí se deben hacer escrituras públicas donde se adjunte el balance de liquidación y la adjudicación a cada uno de los socios, según su participación. Además, las escrituras deberán estar escritas en el Registro Mercantil correspondiente. 

En ambos casos todo deberá estar acompañado por las bajas ante el organismo tributario y el de seguridad social. 

En definitiva, ninguna persona abre una empresa con la idea de cerrarla, pero en muchas ocasiones es el mejor camino para dejar de perder dinero y poner en riesgo el patrimonio que tanto ha costado forjar con los años. 

Eduardo Mendoza

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