Administración financiera

¿Cómo funcionan las casas de empeño?

Equipo Editorial Resuelve tu Deuda

2 junio, 2020 | 5 mins

Un mal manejo de las finanzas personales puede llevarnos a endeudarnos constantemente. Llegar al final de la quincena sin un peso e, incluso, tener que pedir préstamos para financiar los últimos días es el mejor ejemplo de que algo falla en la planeación del uso de los ingresos mensuales. 

Hay herramientas de financiamiento como el empeño que podrían funcionar como una alternativa ante la falta de liquidez. Este tipo de casas —o la  figura del “montepío”— no son nuevas, pero hay que saber cómo funcionan y si sus servicios son lo que realmente necesitamos. 

¿Qué es una casa de empeño? 

La Procuraduría Federal del Consumidor —en profeco.gob.mx— advierte que en el mercado se encuentran diferentes opciones nacionales, extranjeras o bajo el modelo de Institución de Asistencia Privada (IAP), estas últimas sin fines de lucro, cuya función principal es ofrecer préstamos a cambio de una prenda que se deja en garantía. 

Existen casas de empeño que se dedican a un tipo de producto en especial, pero la mayoría recibe de diferentes piezas o productos. 

Normalmente, se pensaría que las tiendas de empeño solo reciben antigüedades o quizá el anillo de oro que tenemos de alguna bisabuela. En la actualidad, se pueden solicitar préstamos dejando como garantía smartphones, tablets o notebooks. Hay algunas que reciben autos o motos con la posibilidad de continuar utilizando el vehículo, mientras se cancela el préstamo. 

¿Cómo funciona una casa de empeño? 

La diferencia entre vender un producto u objeto y empeñarlo radica en que en el segundo caso se tiene la posibilidad de recuperarlo. 

Por lo general, las casas de empeño otorgan entre 40% y 60% del valor que tiene en el mercado el producto usado. Como cualquier otro servicio disponible en el mercado, se puede consultar entre distintas casas cuál ofrece el mejor precio para empeñar. 

Al calcular el monto a prestar, las casas de empeño también consideran el riesgo de que el cliente no termine de pagar y no recupere su producto, es por ello que para calcular el monto del empeño también consideran: 

  • Estado general del objeto
  • Demanda del producto en el mercado
  • Intereses y comisiones para resguardo

Dado que el objeto queda bajo el resguardo de la casa de empeño, en tanto se cubre el monto total del préstamo, se cobra una comisión por “conservación”. En cuanto a los intereses, éstos son más bajos de los que se cobran en una entidad financiera tradicional, además se calculan de acuerdo al monto prestado y al plazo determinado para pagarlo. 

¿Me conviene o no empeñar? 

Antes de decidir si el empeño es la alternativa que te conviene, revisa cuáles son los pros y los contras en tu caso en particular.

En general, se puede decir que la principal ventaja es que se trata de una alternativa al alcance de todos. Eso significa que incluso aquellos con un registro negativo en Buró de Crédito pueden recurrir al empeño. 

La desventaja es que no se alcance a cubrir en tiempo y forma el monto del préstamo y tengas que refrendar por varias ocasiones el empeño o, incluso, perder la pieza empeñada, cuando no lograste mejorar tus finanzas personales. 

En todo caso, la educación financiera y la disciplina personal que tener finanzas sanas es la clave para no caer en situaciones extremas. 

¿Cómo salir de deudas? 

Habrá quienes se encuentren en una situación de sobreendeudamiento con sus tarjetas de crédito y consideren que el empeño es una manera inmediata de pagar el mínimo del siguiente estado de cuenta. Pero si lo piensa con más detenimiento es solo una aspirina para un mal mayor. 

En esos casos, lo mejor será acudir con aquellos servicios especializados en ayudar a enderezar tus finanzas. Especialmente si ya se encuentran en una situación de impago y con registro negativo en Buró, pues en esos escenarios, aunque el empeño es una salida para resolver los gastos más inmediatos, no es una respuesta a largo plazo para volver a ser sujeto de crédito. Los deudores han encontrado en las reparadoras de crédito una solución a sus problemas financieros. Se trata de instituciones que diseñan planes de ahorro a la medida de los ingresos de sus clientes que les permiten hacer abonos a sus adeudos hasta liquidarlos. Esto sumado a que aprender a hacer un buen manejo de nuestros gastos contribuye a rehabilitar a aquellos que quieren ser sujetos de crédito nuevamente.

Equipo Editorial Resuelve tu Deuda

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