Deudas

Puedo pasar mi deuda de un banco a otro

Es por ley que la situación financiera de las personas cambian con el paso del tiempo, y debido a esto, es probable que las condiciones que os ofrecía el banco ya no encajan con vuestras necesidades actuales y por esto se busca alguna otra alternativa que os satisfaga y se adapte mejor a lo que necesitáis. 

El cambio de banco si lo podéis realizar aunque esto depende del tipo de contrato que tengáis con vuestro banco y de la oferta que te haga el nuevo banco. 

Si buscas cambiar tu nomina pero el banco donde la tenéis también tenéis una deuda os debes estar preguntando si es posible realizar el cambio de tu nómina a otra entidad, y la respuesta es sí, podéis realizar el cambio, sin embargo continuamos teniendo el compromiso de pago por lo que deberás asegurarte de que en la cuenta asociada al contrato de préstamo dispones de liquidez suficiente para hacer frente al pago de las cuotas mensuales acordadas, en caso contrario el banco sumará unos intereses de penalización, lo que aumentará de forma significativa la deuda.

De igual forma puedes optar por alguna de estas formas para poder realizar el cambio de tu nómina teniendo un préstamo pendiente con tu banco:

  • La primera alternativa es que reúnas el dinero para liquidar la deuda con el banco y así poder realizar el cambio sin problema alguno.
  • Si no cuentas con la cantidad para poder liquidar el préstamo podéis solicitar uno nuevo en la nueva entidad para así poder liquidarlo, claro que tendréis la nueva deuda con el nuevo banco.
  • Finalmente puedes solicitar a la nueva entidad que os financie vuestra deuda para poder hacer el cambio de la nómina.

Anteriormente el traspaso de una cuenta bancaria de un banco a otro era un proceso tedioso y tardio y todo el proceso quedaba en manos del cliente por lo que este tenia que realizar lo siguiente:

  • Lo primero que debia de hacer la persona era revisar detalladamente el contrato para verificar que el cierre de la cuenta no lde fuera a ocasionar intereses.
  • Así mismo se tenia que comprobar si no existia una permanenecia; un requisito que suele estar ligado a las cuentas que regalan dinero y que podía conllevar el pago de una penalización en caso de abandonar la entidad antes de tiempo.
  • El mismo cliente debia de realizar el cambio de pagos y transferencias, es decir debia indicar a sus provedores, por decir de la luz, el gas, telefonia, el nuevo número de cuenta.
  • También se debia de realizar el retiro de todo el dinero que tuviese en la cuenta y verificar que no existiese algún adeudo.
  • Y finalmente se debia solicitar una constancia de cierre de cuenta por escrito.

Sin embargo con la entrada en vigor de la nueva ley de traspaso de cuenta el procedimiento se ha vuelto más sencillo y se ha agilizado aún más. Con esta nueva normativa los encargados de realizar el traspaso de la cuenta son tanto tu entidad actual o como la nueva lo que permitirá que la portabilidad de tus cuentas corrientes, cuentas nómina o cuentas remuneradas se realice en un plazo máximo de unos 12 días.

Para iniciar el nuevo proceso deberás solicitar a la nueva entidad un formato de transferencia de cuenta y llenarlo debidamente, una vez que la entidad bancaria reciba la solicitud tendrá dos días hábiles para solicitar a tu antiguo banco lo siguiente:

  • Una lista con las órdenes de transferencia y domiciliaciones que hubiera en tu cuenta.
  • Información sobre las transferencias que recibas habitualmente (correspondiente a los últimos 13 meses).
  • La transferencia del saldo que tuvieras en tu antigua cuenta.
  • El cierre de la cuenta que tuvieras en tu antiguo banco y de todos los productos asociados a ella (por ejemplo, las tarjetas).

En aproximadamente  días tu banco deberá brindar la información a la nueva entidad y al mismo tiempo deberá cancelar cualquier orden de transferencia, transferir el saldo de tu antigua cuenta a la nueva y proceder a cerrar tu cuenta siempre y cuando no tengas saldos pendientes.

Una vez que está la reciba deberá hacer todos los trámites necesarios para mantener las órdenes de transferencia y domiciliaciones que hubiera en tu antigua cuenta así como facilitar los datos de tu cuenta a quienes solían hacerte transferencias periódicas (por ejemplo, en el caso de tu nómina, darle los datos de tu cuenta a la empresa para la que trabajas).