Utilizamos cookies de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información en nuestra Política de Cookies.

Productos financieros

Tarjetas revolving: todo lo que debes saber

Equipo Editorial Resuelve tu Deuda

25 febrero, 2021 | 5 mins

Seguro que en los últimos tiempos has escuchado hablar del término «tarjetas revolving», el cual parece que está en auge, sobre todo a las múltiples sentencias que están ganando los clientes frente a las entidades que han ofrecido este tipo de tarjetas. 

Si lo quieres saber todo sobre ellas o por si tienes pensado denunciar este tipo de producto, a continuación te vamos a ofrecer todo lo que tienes que descubrir sobre las tarjetas revolving. Aquí podrás conocer todos los detalles que debes saber sobre este producto tan ofrecido por las entidades financieras debido a lo lucrativo que resultan para ellos y lo flexible que son para los usuarios.

¿Qué son las tarjetas revolving?

Se puede definir una tarjeta revolving como aquella que permite a su usuario hacer pagos, independientemente se disponga o no de fondos en la cuenta asociada a dicha tarjeta. Es decir, su funcionamiento es sencillo y lo hace igual que una tarjeta de crédito. Entonces, ¿cuál es la diferencia? Pues que con una tarjeta de este tipo, el usuario puede aplazar la devolución del dinero en lugar de pagar en la fecha de liquidación establecida. Es decir, los pagos se van a realizar según cuotas pactadas. A estas se aplicarán intereses remuneratorios correspondientes.

El principal problema de este tipo de tarjetas son los intereses elevados que aplican. Además, han incitado a sus usuarios a entrar en un bucle de endeudamiento del que es difícil salir.

Funcionamiento de las tarjetas revolving

Como ya hemos indicado, el uso de tarjetas revolving es simple. La tarjeta te ofrece un crédito para pagar tus compras. Este crédito se puede devolver de dos formas diferentes, que son las siguientes:

● Pago fijo: es decir, el cliente paga una cuota fija dentro de unos mínimos y máximos. Estos están establecidos en las condiciones de la tarjeta cuando se adquiere.

● Pago de un porcentaje: el usuario elige qué porcentaje de saldo pendiente quiere devolver cada mes. Al igual que antes, dentro de unos mínimos y máximos, dependiendo de la entidad bancaria y la tarjeta en cuestión que contrates.

● Devolución total: esta opción también se puede hacer a mes vencido, funcionando como una tarjeta de crédito normal. 

Ambas opciones incluyen tanto los intereses como las comisiones correspondientes, las cuales, como ya hemos indicado, suelen ser altas y este es el principal reclamo de sus usuarios.

Su funcionamiento, por tanto, es sencillo. El cliente hace compras con la tarjeta revolving y gastando el crédito acordado. Cuando se va devolviendo el crédito, se va reintegrando el saldo y aumenta el capital disponible. Es decir, se trata de una especie de fondo de dinero extra del que siempre dispondrás según vayas pagando. De ahí el hecho que sean adictivas para los consumidores.

Principales riesgos de las tarjetas revolving

Al ser una especie de préstamo preconcedido, son varios los riesgos que presentan para el gran público.

El fundamental es potenciar el consumo irresponsable. Con las tarjetas revolving, el usuario dispone de crédito de forma permanente y esto hace que el consumo sea irresponsable. Es decir, crean necesidades que, realmente, no lo son. Esto se debe a que cada euro devuelto es un euro que se vuelve a tener disponible. El problema: no se devuelve la totalidad de la deuda y siempre queda un remanente de la misma y esto genera intereses.

Otro de los riesgos de este tipo de producto financiero es que los intereses son muy altos. En la totalidad de los contratos el TAE es del 20% y hay algunas tarjetas revolving que superan el 25% TAE. Estos altos porcentajes de intereses han hecho que el de tarjetas revolving se considere un crédito usurario y se pueda reclamar gracias a la Ley de Usura de 1908.

Por último, otro de los grandes inconvenientes de las tarjetas revolving es que su comercialización, por parte de las entidades financieras, es poco transparente. En muchos casos violan la Ley de Condiciones Generales de Contratación y la transparencia. Siempre los intereses asociados no se han mostrado de forma clara e incluso de forma ilegible en el contrato.

¿Cómo se pueden reclamar este tipo de tarjetas?

Muchos usuarios de este tipo de tarjetas se han visto completamente arruinados y atrapados en un bucle de deuda. Pero, cada vez, son más quienes se animan a reclamar las tarjetas revolving. En estos momentos, son varias las vías para recuperar el dinero que has perdido, por si quieres reclamar ante la justicia y son estas:

Ley de Azcárate: es una ley de usura y es la principal vía de reclamación gracias a una sentencia del Tribunal Supremo (la nº628/2015, de 25 de noviembre).

Falta de transparencia: muchas veces se declara nula la tarjeta revolving debido a la comercialización sin información debida.

Extrajudicial: hoy en día, algunas entidades financieras están incluso negociando acuerdos extrajudiciales con los usuarios fuera de los tribunales.

Equipo Editorial Resuelve tu Deuda

Nos interesa leerte, déjanos tus comentarios.