Finanzas Personales

¿Qué tipos de embargo existen?

¿Qué tipos de embargo existen?

Cualquier persona puede atravesar una complicación económica que le impida el pago de sus deudas. Si no se buscan soluciones a tiempo, el acreedor, por ejemplo, un banco, tiene alternativas legales para recuperar su dinero.

Una de las medidas judiciales más importantes que puede aplicarse contra un deudor es el embargo, que en términos simples se trata de la toma de sus bienes con el objetivo de saldar pagos pendientes.

Hacemos énfasis en el término judicial, ya que solamente un juez puede declarar el embargo contra una persona, con lo que si en algún momento llegas a recibir una amenaza de un cobrador o de un despacho de cobranza, lo más probable es que se trate de medidas intimidatorias para obligarte a pagar.

Antes de entrar en el detalle de los tipos de embargo que existen y qué momento pueden aplicarse contra un deudor, te recordamos que si en algún momento atraviesas con complicaciones para el pago de un préstamo, aplica medidas correctivas a tiempo y busca soluciones acordes a tus posibilidades económicas. El peor error que puedes cometer es dejar que el adeudo crezca hasta volverse impagable. En este caso se pueden aplicar medidas legales en tu contra y representar una fuerte pérdida de tu patrimonio.

¿Cuáles son los embargos que se pueden aplicar?

En términos generales existen dos tipos de embargo. En ambos casos, el deudor enfrenta la retención de sus bienes, con lo que es muy importante que conozcas el detalle de cada uno y en qué casos se aplican:

  • Embargo preventivo. Se trata de una garantía de pago. En este caso, el deudor puede seguir utilizando sus bienes, pero deberá comprometerse a liquidar la deuda. Si logra ponerse al corriente, este embargo se anula.
  • Embargo ejecutivo. Lo declara un juez y se trata de la posesión de los bienes del deudor para venderlos y con el dinero que se obtenga se pueda liquidar el adeudo pendiente.

¿Cuándo se aplica un embargo?

La ley colombiana establece condiciones particulares para aplicar esta medida legal, con lo que es importante insistir que no te dejes engañar por amenazas de que te quitarán tus bienes por tener alguna deuda pendiente ya que esto podría ocurrir solamente si existe la orden de un juez.

Así, el embargo no puede aplicarse contra cualquier persona.  Por ejemplo, si un deudor gana apenas el salario mínimo, éste es inembargable cuando se trata de deudas con bancos, particulares o deudas con almacenes. 

En caso contrario, si se tienen ingresos mayores, sí existen escenarios donde un acreedor puede acceder a una parte del dinero, en el que solamente se descontará el salario vital para que pueda adquirir bienes básicos.  

Entre los artículos que no se pueden embargar están salarios y las prestaciones sociales de los trabajadores oficiales o particulares, uniformes y equipos de militares, utensilios del deudor artesano o trabajador del campo, lecho del deudor, el de su mujer, los de los hijos que viven con él y a sus expensas, y la ropa necesaria para el abrigo de su familia.

¿Qué hacer para evitar un embargo?

Toma en cuenta que si un problema de endeudamiento crece hasta llegar a una cantidad impagable y simplemente decides dejarlo así, sin buscar una solución al problema, el acreedor está en todo su derecho de aplicar una demanda de embargo en tu contra. En ese sentido, si un juez determina que existen las condiciones para tomar parte de tu patrimonio para liquidar la deuda, no habrá forma en que puedas revertir el embargo.

Al respecto, lo mejor que puedes hacer es, en las primeras señales de que tengas complicaciones para pagar una deuda, acercarte con el banco, exponer tu situación y negociar. Es factible que puedas obtener nuevas condiciones para liquidar el préstamo, adecuadas a la situación económica que estás enfrentando.

Si consideras que tu situación actual es complicada, puedes acercarte a expertos que te ayuden a resolver el tema, como una reparadora de deuda, en la cual un grupo de expertos analizarán tu caso y te propondrán medidas específicas para que puedas estar al corriente de nuevo afectando lo menos posible tu presupuesto.